Marco: actor y protagonista de su propia historia, con familia de reparto

Marco desde pequeño ha mostrado interés por mover los hilos de su propia vida y hoy ha logrado transitar cada camino con gran autonomía. Le costó mucho este aprendizaje por lo cual no está dispuesto a perder nada de lo que ha obtenido para ser cada vez más independiente.

Es el quinto hijo de la familia Chirino formada por Claudia y Roberto. Su mamá, con brillo en los ojos, nos cuenta que lo amó desde el primer día que lo vio, cuando lo tenía en brazos. A los pocos días de nacer, conocieron una familia que tenía una hija con síndrome de Down, Florencia. Claudia comenta que al verla “tan piola y pispireta” le dio tranquilidad.  A la semana pidieron turno en el centro de estimulación temprana. Desde ahí comenzó este gran recorrido con muchos desafíos.

Su mamá nos manifiesta que desde el principio, siempre quiso que Marco fuera lo más autónomo posible, por su bienestar y para evitar sobrecargar a sus hermanos. Así que decidieron seguir esta premisa paso a paso, con objetivos cortos, brindándole constantemente estímulos y oportunidades, sin dejar nada librado al azar. Roberto recuerda que a Marco siempre le gustó armar rompecabezas, leer libros de cuentos y jugar con playmobils, así que desde pequeño fomentaron su pensamiento deductivo.

Claudia se describe como una persona respetuosa de sus propios tiempos, como así también de los intereses de los demás. Esto fue determinante en el desarrollo de Marco.

Así fue como a los 11 años, Roberto y Claudia empezaron a guardar los miedos y de a poco se comenzaron a animar a dejar a Marco solo de a ratitos en su casa, mientras su mamá salía a hacer las compras. Previamente le fueron enseñando cuestiones de seguridad y de la vida diaria, a las que Marco respondía favorablemente. Siempre fue muy responsable y respetuoso, lo cual los animaba a probar cada vez un poco más hasta que un día decidieron dejarlo un par de horas solo a la noche y, así, poder realizar una salida de pareja. Marco paulatinamente fue ganando, cada vez más, pequeños momentos donde comenzaba a disfrutar de su independencia. Y los padres al verlo reaccionar tan bien a las distintas situaciones, en tanto, comenzaban a tener mayor confianza en él. Estas vivencias facilitaron el proceso que lo llevaría a vivir solo en su adultez.

Viajar solo: una gran experiencia 

Así fue que a los 12 años, intentaron enseñarle a viajar solo en medio de transporte público desde el colegio común hasta la escuela especial a la que asistía. Pero vieron que se distraía mucho, entonces, decidieron esperar hasta que estuviera más maduro.

Sorpresivamente un día, por propia decisión, Marco comienza a realizar este recorrido caminando, al inicio con apoyo de profesionales del colegio especial. Aquí nuevamente su autodeterminación se hace valer y empieza a dar los primeros pasos solo, como cuando de niño comenzó a caminar. Este proceso duró aproximadamente dos años y los padres al ver que era muy cuidadoso y tomaba precauciones, decidieron reiniciar la enseñanza de viajar en colectivo.

En este proceso, su papá fue su guía. Comenzó por enseñarle trayectos cortos, ellos vivían en Olivos, y le mostró cómo viajar desde General Paz y Constituyentes hasta el colegio. Roberto le indicó que buscara sus propias referencias, a lo cual Marco estaba acostumbrado porque viajaba con un compañero que era ciego y le había mostrado cómo guiarse con imágenes, paisajes y sonidos. Al principio su papá seguía el recorrido del colectivo, después que Marco subía, e iba velozmente hasta el auto y conducía detrás del bus.

Luego de unas semanas, cuando empezó a ver que Marco se bajaba bien y buscaba alternativas si se perdía, dejó de seguir el colectivo y lo esperaba en la puerta del colegio. Roberto nos cuenta que cuando venía el colectivo y Marco no bajaba, el corazón parecía que se iba a salir, pero se tranquilizaba pensando que vendría en el próximo y así sucedía. Estos miedos se los guardaba secretamente. En aquel entonces no había celular, así que esta era la única manera de estar seguros. Los choferes también contribuyeron en este aprendizaje, porque al viajar todos los días sabían dónde Marco tenía que bajar y esto fue de gran ayuda un día que se perdió.

Una vez que sabía bien un recorrido, empezaban a enseñarle otro, utilizando el mismo procedimiento. Así aprendió a viajar de Urquiza a Belgrano, luego de Belgrano a Olivos y así sucesivamente. Trataron de que viajara lo más posible en colectivo para que no perdiera el hábito, aunque fueran recorridos cortos. Y cada vez se animaban a más. Así llegó a Mar del Plata para jugar el torneo de fútbol bonaerense y a Córdoba para participar de una actividad organizada por ASDRA.

Vivir solo: un gran desafío

A sus 28 años, siguiendo su fuerte deseo de formación para ser actor, Marco tomaba clases una vez por semana en un estudio de Belgrano, cercano al departamento donde vivían sus hermanas. En ese entonces los viernes se empezaba a quedar a dormir en ese departamento y cuando sus hermanas salían, disfrutaba de cuestiones de la vida cotidiana en forma autónoma como elegir que comer, manejar sus horarios, salir con amigos y administrar su dinero -que ya lo hacía desde pequeño, porque sus padres le daban dinero para que él aprendiera de a poco a manejarlo-.   Esta experiencia fue decisiva para que pronto les propusiera a sus padres que quería irse a vivir solo cuando sus hermanas se casaran o viajaran.

Marco, si bien en la casa de sus padres no hacía tareas domésticas, sabía perfectamente cómo realizarlas porque su madre le enseñó desde pequeño cuando se quedaba solo. Y también aprendió en el colegio especial, así que solo había que reforzarlas y adicionar algunas cuestiones nuevas para que pudiera cumplir su sueño (así que buscaron el apoyo de un centro para fomentar su autonomía). Después de dos años emprendió el gran desafío de vivir solo en el departamento de Belgrano, mientras sus padres vivían en Grand Bourg. ¡Que emoción! ¡Su anhelo se estaba cumpliendo!

Al poco tiempo, sus padres tenían programado un viaje para el mes siguiente y en ese momento se enteraron de que Marco es celíaco. Así que Marco tenía un mes para aprender qué cuestiones debía considerar en torno al celiaquismo y seguir en el departamento o, en caso contrario, ir a vivir con su hermana y su cuñado hasta que volvieran sus padres . Otra vez la autodeterminación jugó un papel central y Marco aprendió en un mes cómo manejar esta enfermedad para mantener su independencia.

El fantasma de los miedos

Roberto nos cuenta que los miedos aparecen como fantasmas ante cada imponderable. “Uno trata de controlar todo pero es imposible”, nos expresa.  Y la respuesta de Marco frente a esos imponderables tratando de solucionar o buscando ayuda son las que dieron seguridad y confianza a sus padres. Otra cuestión importante en este camino son los aliados, aquellas personas con quienes Marco compartió diferentes actividades en su vida y que inspiraron confianza a su familia, sabiendo que estarían para ayudarlo. Pese a todo esto Claudia, continúa monitoreando a Marco telefónicamente cada vez que llega a un lugar, porque los miedos siempre están, lo importante es que no impidan que uno avance.

Marco, ama su independencia, y no se cansa de decirle que ya puede dejar de hacerlo pero será un paso más a dar.

El futuro

Ahora le queda por cumplir su otro sueño que es ser un famoso actor para lo cual estudia y se forma desde los 11 años. Ha participado en importantes obras de teatro, como: “Los tres Mosqueteros”, “Romeo y Julieta” y “Sueño de una noche de verano”, entre otras. Estos años de teatro han contribuido favorablemente a su autonomía, porque siempre ha estado en contacto con grupos inclusivos y muchas veces con participantes mayores que él, con quienes trataba a sus tempranos 12 años temas de adultos. ¡Sin duda, Marco, es un pequeño gigante!

Su familiares lo admiran, sus hermanos acompañan cada uno de sus proyectos y sus padres se sienten orgullosos de él, porque siempre estuvo dispuesto para aprender, realizando cada actividad con buen humor y responsabilidad. Todas estas características de Marco -sumadas a los valores que transmitieron sus padres como la perseverancia, la libertad de elegir, el respeto por los tiempos de cada uno y el animarse a correr el riesgo-, lo ayudaron a salir de la situación de confort. Fueron la fórmula, con el apoyo incondicional de su familia, para transitar desde pequeño el camino hacia su autonomía.

Marco dando una charla
Marco dando una charla

En la actual situación de pandemia, Marco vive con sus padres en Grand Bourg, pero todos los  días se arma su mochila para volver a su departamento. Su decisión es firme, quiere ser el protagonista de su propia historia y trabaja constantemente para lograrlo. Sin duda queda mucho por recorrer, pero tiene la valentía  y humildad para vencer los próximos desafíos… ¡Y eligió hacerlo siempre con un  optimismo contagioso!

Marco, un actor de su propia historia. Historia que tiene una gran protagonista de reparto: su familia.

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