La inclusión de Alexis: la visión de sus padres, docentes y directivos

18/12/2013

Carta de los padres de Alexis

Con mucha alegría les queremos contar esta noticia los papas de Alexis Cangado.

Nuestro hijo de 14 años tiene síndrome de Down, está cursando el 1° año de secundaria en el Colegio Centro Cultural de Haedo en la Provincia de Buenos Aires.

Ante todo no podemos dejar de mencionar el gran compromiso que tiene la institución con la integración, ya que trabajan con gran dedicación en todas las áreas del recorrido académico.

Alexis toma el examen de UTN

Alexis toma el examen de UTN

Dicho colegio tiene un convenio con la Universidad de Buenos Aires por el cual todos los años los chicos del Primario y Secundario se preparan durante la mitad del año en la utilización del Microsoft Word. En esta oportunidad, Alexis como los demás chicos, participó de esta propuesta.

El día el 31 de octubre, Primaria y Secundaria se subieron a la combi rumbo a Capital Federal a la Universidad a dar el examen.

Alexis a rendido con un promedio de 95 sobre 100 puntos. Fue felicitado por las autoridades de la Universidad y los directivos del Colegio, Claudia y Mariano, sin olvidar al profesor Hernán, quien los preparó con gran entusiasmo.

Como papás de un chico con síndrome de Down, sabemos cuánto esfuerzo es para ellos lograr cosas, pero tenemos muy en claro que lo principal es darles la oportunidad.

Ya lo vivimos hace muchos años, escuchando frases como: “es mucho”, “ no pueden llegar a un Primario”. Alexis hoy nos está dando una lección muy firme. Por eso hay que darles la oportunidad y acompañarlos en cada proyecto que seguro lo lograran, como tantas cosas de la vida diaria que van aprendiendo.

Gracias por enseñarnos que la inclusión es posible si la sociedad en la que vivimos abre puertas.

Por eso también, como papás de Alexis, queremos dar mil gracias al colegio Centro Cultural Haedo que confió en nosotros, pero en especial en Alexis para cursar un 1° año de secundario participando de todas las actividades  académicas y los distintos proyectos que tiene la institución.

Hoy, casi finalizando el año, los logros han sido más que positivos. Además, Alexis ha logrado un vínculo muy bueno con sus compañeros, que lo tienen muy presente en cada una de las actividades escolares.

Gracias a todos los que participan en este proyecto, en especial a los directivos Claudia, Mariano y profesores por estar atentos a las necesidades de cada uno de los chicos integrados en este colegio.

Cerramos esta gran noticia con una frase que nos llegó mucho en un seminario realizado hace un par de meses sobre la inclusión escolar, dicha por un profesor español:

“Los que dicen que es imposible…no deberían molestar a los que lo están haciendo” Albert Einstein

¿Por qué no?
Lic. Claudia Harguindeguy
Directora Nivel Secundario
Centro  Cultural Haedo

“Siempre existirá ese momento especialísimo en que uno se enfrenta con algo nuevo… y comienza el asombro”.

Más allá de los cambios de paradigmas y normativas, ser docente exige, por definición, formar sentido de innovación, espíritu crítico y el compromiso de enseñar con el corazón y el alma.

La inclusión, la inserción, la pertenencia, forman parte de lo que habitualmente decimos al integrar y allí está la respuesta.  Es dar integridad a un Otro, a un Sujeto de aprendizaje, a un Sujeto deseoso.  A cada uno le debemos dar una oportunidad de aprendizaje.

No es tener buenas intenciones, sino formar un aula de 20, 30 o 15 sujetos en condición de aprender.  Desde sus posibilidades, sus aportes,  sus diferencias.  Pensar una escuela acorde al objeto de conocimiento y no a un contenido vacío de recursos, de procedimientos, carentes de una planificación y de un proyecto educativo personalizado.

Alexis rindiendo examen junto a sus compañeros

Alexis rindiendo examen junto a sus compañeros

¿Por qué, entonces,  Alexis no podría hacer su presentación en los exámenes de la UTN?  ¿Por qué se reduce la identidad y los derechos de Alexis al DSMIV limitando la habilidad y capacidad que él solo alcanza y logra tan solo con alguna configuración de apoyo?

De más está decir lo exitoso  del resultado, que no sólo se computa  con 95 puntos sino que Alexis logró que reflexionemos y logremos nosotros, los adultos, los educadores, para que no  exista brecha entre la reflexión de nuestra tarea y nuestro accionar.

Seguiremos entonces  sintetizando de la mejor manera  la relación dialéctica que existe entre la teoría y práctica y ahí es donde seguiremos avanzando.

Gracias a las autoridades y docentes de la UTN por no basarse en las limitaciones, gracias a los padres que confiaron en el CCH.  Hoy les decimos gracias Alexis y a su familia por permitirnos crecer juntos.

¡Porque sí!
Por Hernán Mascambruni
Profesor de Informática
Centro Cultural Haedo

De repente me encontré en el micro escolar que nos llevaba a rendir examen en la Universidad Tecnológica Nacional (Córdoba y Medrano).

Entre los 23 alumnos que iban a vivir la experiencia de estar realizando un examen en los laboratorios de la universidad estaba él. Como siempre de buen humor y con una sonrisa en su rostro. Entre chistes y abrazos se mezclaba con el resto.

La mayoría de los chicos decía estar nervioso, pero él entró en la universidad como si estuviera yendo a visitar a un amigo a la casa… podríamos decir… ¡lo más pancho!!

Tuvimos que esperar un buen rato para que nos toque el turno de rendir. Algunos caminaban de un lado a otro, otros armaron una ronda y se pusieron a jugar a las cartas, él se acercó a un compañero y en un celular se pusieron a ver un partido de tenis que estaba jugando Del Potro (creo que con Federer).

Al ratito nos llamaron… -“Centro Cultural Haedo… pueden pasar por acá”. Entramos.

Como siempre, con el respeto que lo caracteriza, lo primero que hizo fue saludar a las personas que le iban a tomar el examen.

Ocupó su lugar, investigó su máquina, su mouse, y esperó que le dieran las consignas.

Le tomaron un examen que para poder hacerlo correctamente debía conocer y manejar exactamente las mismas herramientas de Word que todos sus compañeros. Su examen se diferenciaba de los demás solamente en el hecho de que tenía consignas más sencillas.

Comenzó el examen…. Alexis trabajaba….. De vez en cuando levantaba la vista y echaba una sonrisa a quien tuviera adelante. Se lo notaba entusiasmado, muy aplicado en lo que hacía, y por sobre todo, contento.

Pasó un rato y fue realizando cada una de las consignas que le pedía el instructivo… Otro rato… De repente se quedó.. La docente que estaba a cargo (no puedo dejar de brindarle mis honores y agradecimientos por el excelente trato que tuvo con Ale, cordial, respetuoso, atento) fue a revisar lo que le pasaba. Se encontró con que le habían dado equivocadamente la hoja de las consignas. Le preguntó a Alexis (y me preguntó a mí) si se animaba a comenzar nuevamente. Alexis aceptó y volvió a empezar el examen.. Ahora sí, con las consignas correctas.

Alexis practicó mucho en el colegio, pero también practicó mucho en su casa. La familia de Ale apoyó en todo momento la idea de que Alexis rinda, y se sumó a este hermoso desafío acompañando a la escuela en la práctica y el estudio. Personalmente creo que no podría haberse realizado si no hubiese sido así… Cuando se habla del trabajo conjunto entre casa y escuela se hace referencia a lo que debería ocurrir “en teoría”, y en este caso, puedo asegurar que es lo que se llevó a cabo “en la práctica”.. Insisto.. no se podría haber hecho sin el apoyo y la ayuda de la Familia… ¡Gracias!

La cuestión es que luego de un rato de trabajar y luego de algunas preguntas que le hizo a la docente a cargo, Alexis terminó el examen…  Un poco cansado, pero con la misma sonrisa y el mismo ánimo con el que, un par de horas antes, entró en la Universidad.

Ahora a esperar las correcciones… Mientras esperamos aprovechamos para comer un pebete y una gaseosa que nos consiguieron en el bar de la facultad.

Llegan las notas.. Los exámenes se corrigen con una escala de 0 a 100, y se consideran aprobados si el alumno rinde con 60 puntos.

Alexis sacó 95.

Y de repente me encontré de nuevo en el micro… Ahora volviendo a la escuela… Con la alegría de saber que ¡SE PUEDE! Siempre se puede. Gracias al trabajo responsable en conjunto Escuela-Familia y en este caso agregamos Universidad, siempre se puede.

Gracias Soledad de UTN, Gracias mamá, papá y Diego. Y por sobre todo.. Gracias Alexis.

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